1.- ¿Cuál es el principal problema que
afecta a las piscinas en cuanto a
consumo de agua?
Las fugas de agua por problemas estructurales y de
estanqueidad. Es fundamental revisar la instalación
y detectar las posibles fugas para repararlas
inmediatamente. La correcta instalación del circuito
hidráulico es básico para evitar pérdidas de agua por
problemas de unión entre accesorios mal colocados.
Pensemos que un imperceptible goteo de 1 gota por
segundo provoca una perdida de 8.000 litros al año.
2.- ¿Es necesario vaciar la piscina
durante la época de inactividad para
evitar que se degrade?
No. Hay que mantener el agua en la piscina, no sólo
para no desperdiciar un volumen importante, sino
para garantizar la propia estructura del vaso de la
piscina. El agua permite amortiguar las diferencias de
temperatura y evita posibles fracturas del vaso debidas
a dilataciones. Por otro lado, en caso de existir la
posibilidad de que el agua se hiele, se recomienda
utilizar elementos "rompe hielo" y purgar parte de la
instalación hidráulica. Para asegurar que ésta se
mantenga en buenas condiciones y pueda
aprovecharse la próxima temporada, hay que realizar
un mantenimiento preventivo de forma periódica. De
esta manera, al no vaciar la piscina, ahorramos una
enorme cantidad de agua cada año. Para evitar que
el agua se ensucie demasiado durante este período,
se recomienda utilizar un cobertor.
3.- ¿Qué beneficios se obtienen con el
uso de cubiertas flotantes?
El uso de cubiertas flotantes en piscinas residenciales
durante los períodos en que no se utiliza la piscina
(16 a 18 horas/día durante la temporada de baño)
puede suponer disminuir hasta un 70% las pérdidas
por evaporación natural. En el caso de piscinas
públicas o colectivas, donde el uso de la cubierta se
restringe a los periodos de inactividad (9 horas/día),
el ahorro puede llegar al 20%. Con el uso de cubiertas
también se reduce el consumo energético,
especialmente en las piscinas climatizadas. Por un
lado, ayudan a mantener la temperatura y reducen
las pérdidas de calor por radiación y por evaporación.
Por otro, al reducir la evaporación, se reduce la
necesidad de aportar agua nueva, más fría y que hay
que calentar hasta la temperatura de consigna. Hay
que tener en cuenta que calentar 1 m3 de agua desde
15ºC hasta 25ºC puede suponer un consumo de 12
kw/h.
4.- ¿Cómo influye la temperatura del
agua en la evaporación?
A mayor temperatura del agua mayor evaporación,
aunque la evaporación también depende de otros
parámetros como la humedad relativa del aire, la
presencia y fuerza del viento. En el caso de piscinas
cubiertas donde los parámetros son más estables, la
evaporación para una temperatura de agua de 25ºC
es de 0.16 l/m2, mientras que si la temperatura del
agua sube hasta 30ºC la evaporación asciende hasta
0.20 l/m2. Esto significa que un aumento de 5ºC
supone un aumento del 25% en la tasa de evaporación.
5.- ¿De qué forma se puede reducir el
consumo de agua durante el lavado
de filtros en instalaciones públicas?
En este tipo de instalaciones donde los vasos de agua
suelen ser de gran tamaño y el caudal de filtración y
lavado también, es fundamental poder minimizar el
agua destinada al lavado de filtros. Con el uso de aire
y agua de forma combinada, mediante bombas
turbosoplantes, se puede conseguir una disminución
que puede llegar hasta el 30% en el uso de agua para
el lavado del filtro. |